Fue una noche normal como cualquier otra. Después de cenar y hacer algunas cosas en mi portátil, decidí  acostarme para ver algún documental o serie interesante desde el teléfono móvil. Esto es algo que suelo hacer a diario, ya que no me gusta acostarme por las buenas a no ser que esté enfermo o demasiado cansado.

     En torno a una hora o hora y media después de estar tumbado en la cama, pues lo de siempre, dejas el teléfono móvil con la alarma puesta encima de la mesilla de noche, los cascos, te doblas para acomodarte y a dormir.

     Hasta aquí todo normal, pero espera que ahora te voy a contar exactamente lo que me sucedió de madrugada al despertar repentinamente, nervioso y con la sensación de que en la casa había alguna persona caminando por el pasillo. Te puedo asegurar que esto es algo que nadie puede olvidar en años.

     Te cuento a continuación mi experiencia, una de las varias que he sufrido de este tipo, pero la que te voy a relatar hoy, me ocurrió tres o cuatro veces desde que era niño y es por eso que nunca jamás podré olvidarlo.

     Las tres y cinco de la mañana, se que era esta hora, por que después de unos segundos o minutos, no sabría calcularlo con precisión, miré el reloj. Como decía, sobre las tres y cinco de la madrugada, abrí los ojos, pero una sensación de pesadez sobre todo mi cuerpo, impedía que pudiese moverme. Como si me encontrase atado a la cama y solo podía mover los ojos y escuchar, pero nada más.

    Seguidamente intenté llamar en voz alta a mi pareja que dormía placenteramente al lado mío y no te puedo asegurar si me escuchaba o no, más bien no, pero te prometo que las palabras que salían por mi boca, yo mismo las escuchaba, pero como si estuviese hablando a cámara lenta, no sé si me explico, como cuando pones un disco de vinilo que debe girar a 45 revoluciones por minuto y lo colocas a 33, exactamente así era mi voz en aquel momento. Algo extremadamente angustioso.

     Pero esto no queda aquí, yo sabía que estaba completamente despierto y consciente pero que no me podia mover, ¿qué pudo pasar, segundos, minutos?, no tengo ni idea. Lo que si recuerdo es que cuando ya comencé a mover los dedos de la mano y los pies, me incorporé de manera brusca, simplemente por que tuve la sensación de que en la casa había alguien, por que le vi pasar desde la entrada hacia el salón, pasando por el dormitorio donde me encontraba, intentando asimilar, lo que me había ocurrido. Salí con un miedo en el cuerpo terrible, entré en la cocina, cogí un cuchillo y una vez allí, mi pareja se despertó al escuchar ruido y me preguntó que que hacia a esas horas encendiendo todas las luces y con un cuchillo en la mano. Se lo expliqué todo, se reía, pero hasta que no revisé hasta el más escondido rincón de la vivienda, no pude volver a la cama y menos aún, dormirme tranquilamente.

     Esta experiencia me ocurrió tres o cuatro veces desde niño, aunque la más angustiosa y terrible, fue la última, desde entonces, recuerdo que ya no me ha ocurrido más veces, toquemos madera.

     Por favor, si te ha ocurrido algo parecido cuéntamelo y así podemos comparar experiencias y detalles de la misma.

     ¿Te lo crees o no te lo crees?.